Respiro profundo para llenarlo.Y pienso "ahora sí". Pero no es así. Este vacío ubicado exactamente en la zona del esternón, es imposible de llenar. Y lo hago una y otra vez, poniendo más ímpetu en realizar la tarea de coger aire y trato de retenerlo ahí dentro aguantando la respiración. Pero no, no me siento plena.
Este vacío siempre está ahí, algunas veces es mayor y otras es menor.
Toda la vida respirando y todavía no sé como hacerlo adecuadamente para que este vacío no me provoque sabor amargo en la boca, nudos en la garganta, precipitaciones inestables en los ojos, flojeras en las piernas y cansancio en la frente.
Toda la vida respirando y todavía no he aprendido a respirar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario